• La certificación acredita el cumplimiento de estándares internacionales en materia de gobernanza, transparencia, operación y gestión institucional.

El Banco de Alimentos de Nicaragua alcanzó la categoría de Miembro Certificado de la Red Global de Bancos de Alimentos (GFN, por sus siglas en inglés), luego de superar satisfactoriamente un proceso de auditoría mediante la cual se verificaron los procesos administrativos, financieros y operativos de la organización, así como los mecanismos de trazabilidad, inocuidad, control interno, gestión del voluntariado, administración de alianzas y distribución de alimentos.

Como parte de este proceso, la auditoría ejecutada también confirmó que el Banco de Alimentos de Nicaragua desarrolla su labor en estricto apego al marco normativo nacional, en este caso a la Ley N° 1115, Ley General de Regulación y Control de Organismos Sin Fines de Lucro. La adecuada implementación de estas disposiciones, junto con el fortalecimiento continuo de sus procesos internos, fueron elementos determinantes para recibir esta certificación internacional.

“Obtener esta certificación representa un importante respaldo a la forma en que el Banco de Alimentos de Nicaragua ha venido fortaleciendo su gestión institucional. Es un reconocimiento que valida nuestros procesos, reafirma nuestro compromiso con la transparencia y nos impulsa a continuar elevando nuestros estándares en beneficio de las comunidades que atendemos y de los aliados que depositan su confianza en nuestra organización”, expresó Edgard Mendieta, director ejecutivo del Banco de Alimentos de Nicaragua.

Fundado en 2006, la Red Global de Bancos de Alimentos integra a organizaciones de más de 50 países y considera el tema de la certificación como una responsabilidad central y crucial para lograr la misión de reducir el desperdicio de alimentos y ampliar el acceso a la alimentación de millones de personas en el mundo.

Además de reconocer el cumplimiento de estándares internacionales, esta certificación fortalece el posicionamiento institucional del Banco de Alimentos de Nicaragua y amplía sus oportunidades de cooperación con organismos internacionales, empresas y nuevos aliados estratégicos, al ofrecer mayores garantías sobre la solidez de sus procesos y la eficiencia en la gestión de los recursos y las donaciones, en armonía con los estándares nacionales aplicables y las disposiciones regulatorias del país.

Este reconocimiento también representa un beneficio para las empresas donantes y organizaciones aliadas, al respaldar que sus aportes son administrados bajo procedimientos alineados con buenas prácticas internacionales y en cumplimiento a las leyes vigentes en Nicaragua.

“Este logro marca el inicio de una nueva etapa para la organización, que continuará impulsando la mejora continua, la innovación y el fortalecimiento de sus procesos con un objetivo permanente: rescatar más alimentos, reducir el desperdicio alimentario y generar un mayor impacto social en Nicaragua”, confirmó Mendieta.